Moves like a fist through traffic
Anger and no one can heal it
Shoves a little bump into the momentum
It's just a little lump
But you feel it
In the creases and the shadows
With a rattling deep emotion
The cool, cool river
Sweeps the wild, white ocean
Yes Boss. The government handshake
Yes Boss. The crusher of language
Yes Boss. Mr. Stillwater,
The face at the edge of the banquet
The cool, the cool river
The cool, the cool river
I believe in the future
I may live in my car
My radio tuned to
The voice of a star
Song dogs barking at the break of dawn
Lightning pushes the edge of a thunderstorm
And these old hopes and fears
Still at my side
Anger and no one can heal it
Slides through the metal detector
Lives like a mole in a motel
A slide in a slide projector
The cool, cool river
Sweeps the wild, white ocean
The rage of love turns inward
To prayers of devotion
And these prayers are
The constant road across the wilderness
These prayers are
These prayers are the memory of God
The memory of God
And I believe in the future
We shall suffer no more
Maybe not in my lifetime
But in yours I feel sure
Song dogs barking at the break of dawn
Lightning pushes the edges of a thunderstorm
And these streets
Quiet as a sleeping army
Send their battered dreams to heaven, to heaven
For the mother's restless son
Who is a witness to, who is a warrior
Who denies his urge to break and run
Who says: Hard times?
I'm used to them
The speeding planet burns
I'm used to that
My life's so common it disappears
And sometimes even music
Cannot substitute for tears
Guitarra: Paul Simon y Vincent Nguini
Bajo: Vincent Nguini
Sintetizador: Greg Phillinganes
Conga y triangulo: Mingo Araújo
Chakeire: Yayo de la Nelson
Berimbau y Calabaza: Nana Vasconcelos
Caja: Asante
Efectos de percusión: UAKTI
Sintetizador AKAI EWI: Michael Brecker
Saxo: Charles Doherty
Trombón: Clifton Anderson
Trompeta: Errol Ince y Clyde Mitchell
© 1989, 1990 Paul Simon (BMI)
Disco: The Rhythm Of The Saints
Comentarios: Una de las canciones más intensas y líricamente poderosas de The Rhythm of the Saints. El tema, de corte espiritual, habla de alguien tan pobre que se ve condenado a vivir en su coche en una época de sueños maltrechos, ira y detectores de metales. Aun así, la canción ofrece esperanza. Habla de un mundo lleno de violencia, injusticia y sufrimiento, pero donde aún hay una corriente de redención y belleza—el “río fresco y tranquilo” del título—que simboliza la esperanza, la resistencia y la posibilidad de redención.
La canción era muy personal para Simon. Era la primera vez que escribía en una canción que iba a morir, y las últimas líneas eran una confesión de que ni siquiera la música podía aliviar las penas. El verso se inspiró en parte en los problemas de salud de su padre a quien le habían diagnosticado cáncer en 1988. Sin embargo, al terminar la frase, Simon pensaba en tragedias sociales, desde el Holocausto hasta los asesinatos del Presidente Kennedy y del Dr. King. Pero la canción era también una mirada esperanzada al futuro. Cuando escribió: “We shall suffer no more / maybe not in my lifetime / but in yours” (No sufriremos más / quizá no en mi vida / pero sí en la tuya), era un guiño a su hijo Harper y a su generación. “Tienes que creer que algunos de los problemas se pueden arreglar, o vivirás en un estado de pesimismo tal que te inmovilizará”, dijo. “Esa es la esperanza de todos nosotros, ¿no? Si los problemas parecen imposibles ahora, quizá los resuelva la próxima generación”.
En una entrevista de la época, Simon explicó que la canción trata sobre la tensión entre el "poder de la violencia" y el "poder de la paciencia". Describió la imagen del río como una metáfora de algo que fluye constantemente, a pesar de los obstáculos, y que eventualmente moldea la realidad. Dijo que quería capturar la sensación de vivir en un mundo caótico, pero con la esperanza de que el tiempo y la perseverancia pueden traer justicia y paz. En este sentido, la canción sigue la línea filosófica de muchas de sus composiciones, donde reconoce los problemas del mundo sin perder la capacidad de asombro ni la fe en la humanidad.